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Apuntes

Un buen cepillado, la mejor prevención para las caries

La mejor manera de prevenir las caries es a través de la higiene bucal y con adecuadas técnicas de limpieza. “No existen personas mayor predispuestas a contraerlas. Esta enfermedad se previene, simplemente, con una correcta técnica de higiene oral”, afirmó Damián Mauri, odontólogo y profesor de la carrera de Enfermería de la UNNOBA.

En rigor, la caries es una enfermedad infecto-contagiosa multifactorial, producida por los  microorganismos que se depositan en las piezas dentarias. Las caras oclusales (o muelas), al tener surcos y fisuras, suelen ser más afectadas.

Mauri señaló que existen arcadas dentarias más irregulares que otras, en donde es más difícil la técnica de cepillado. De esta manera, la placa bacteriana se deposita más fácilmente o es más difícil de remover, por lo que se produce la caries. “Igualmente, con una buena limpieza se disminuye notablemente su aparición”, aclaró.

Las caries se producen debido a que los microorganismos que se depositan en el diente producen ácidos, lo que genera la descalcificación del diente y luego la cavitación, llegando a la dentina. Es decir, el diente se ablanda, se hace más débil y, como consecuencia, aparecen caries abiertas o cavitaciones.

El docente opinó que las aplicaciones semestrales de flúor colaboran para evitar este tipo de lesiones. En estos casos, el flúor que aplica el odontólogo permite la re-mineralización de los dientes.

La utilización de selladores de fosas y fisuras también previene la aparición de lesiones cariosas, ya que evita el depósito de placa bacteriana en las irregularidades del diente. Se trata de una sustancia muy fluida que se aplica sobre las caras oclusales de las piezas dentarias, lo que evita el depósito de placa bacteriana en las superficies irregulares de los dientes.

Mauri, que cursó una Maestría de Rehabilitación Oral, explicó que si bien no son determinantes, existen factores ambientales que intervienen a la hora de contraer la enfermedad. Por ejemplo, en la zona centro del país las aguas de consumo poseen una mayor cantidad de flúor, por lo que los habitantes son menos propensos a padecer caries. “No obstante, cuando la cantidad de flúor es abundante produce Fluorosis, un pigmento característico de las piezas dentarias”, advirtió.

En esa línea, remarcó que ante las mismas condiciones ambientales lo único que previene la caries es una correcta técnica de higiene oral (cepillo, hilo, limpia lenguas, etc.). Eso implica lavarse los dientes al levantarse y antes de acostarse, después de cada comida, con un cepillo blando, capaz de abordar todas las caras del diente.

Además, es necesario limpiar la lengua porque presenta irregularidades que son un foco para la acumulación de microorganismos: “Existen limpia lenguas que pueden ser útiles para este fin, pero no los que se compran en el supermercado. Tampoco sirven los que vienen adosados al cepillo de dientes”. El docente que dicta “Principios de Bioquímica” en la carrera licenciatura en Enfermería subrayó que este producto sólo se encuentra en casas dentales, aunque aclaró que la limpieza de la lengua puede llevarse a cabo también con el cepillo de dientes.

En relación a las pastas dentales, sugirió utilizar cualquier dentífrico y no necesariamente los que promocionan en las publicidades. “Recomiendo utilizar cualquier pasta dental, la que más guste, salvo alguna indicación puntual que haga el odontólogo”.

Mauri aclaró que la utilización de enjuagues bucales que se consiguen en supermercados no previene la aparición de caries. “Sólo tienen agua, alcohol y sabor a menta o frutilla, pero ningún efecto preventivo”, sostuvo. No obstante, existen colutorios con acción terapéutica que se adquieren en farmacias y poseen una acción antimicrobiana real. “De todas formas, cualquier colutorio debe aplicarse durante diez días y suspenderse tres meses, ya que puede provocar resistencia en las bacterias y efectos no deseados” recomendó.

Pero ¿existe una forma de liberarse para siempre, de las caries? Mauri reveló que en las últimas décadas hubo muchos intentos para descubrir la vacuna, sin resultados. Ciertamente, la gran cantidad de factores que las generan dificulta encontrar una solución definitiva: “El gran problema es que es una enfermedad multifactorial y no se puede crear una vacuna para cada microbio que produce caries”.

El profesional planteó que se trata de una enfermedad, que puede generarse por  acciones tan simples como compartir cubiertos o mate: “El problema es que la boca es muy sucia. Acostumbramos a llevar todo a la boca. La placa bacteriana, que se genera al ingerir un alimento, compartir un cubierto, son factores que producen caries. Por supuesto que no hay que dejar de hacer esas cosas, solo hay que concientizarse de mantener una correcta higiene bucal”.

Es por eso que la mejor manera de prevenir y combatir las caries es una buena limpieza diaria acompañada de una terapia básica, que realiza el odontólogo cada seis meses. “Se trata de una higiene oral y un raspaje y alisado radicular para limpiar el sarro adherido al diente. Culmina con la aplicación de flúor”, describió Mauri.

Además de la limpieza diaria, la ingesta de determinados alimentos fibrosos, como la manzana, ayuda a prevenir la aparición de lesiones cariosas. “Por el contrario, la bebida cola posee un alto contenido de azúcar y provoca la atracción de microorganismos”, advirtió.


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